domingo, 21 de diciembre de 2008

Querido Papá Noel

Querido Papá Noel

Nunca creí en usted. No me gusta que tenga elfos trabajando todo el año cual cohorte de esclavos. No me fío de que jamás se haya cambiado el ‘look’. Y su risa permanente –ho ho ho ho- no me inspira más que desconfianza. Qué decir de esa manía de colarse por las chimeneas en las casas por doquier: ¡Qué falta de respeto hacia la intimidad ajena! Y sobre su manera de hacer supuestamente feliz a la gente, con regalos, no me hace más que reafirmarme en mi rechazo hacia su persona por sus principios materialistas.

No sé cómo llevará su relación de clara competencia con los Reyes Magos. Podrían convocar unas elecciones democráticas para que la gente erija definitivamente al ganador. ¡Pero cuidado! Que Baltasar, en estos tiempos, tiene tirón...

La verdad es que a mí me daría igual el resultado. Usted no me cae bien, pero tampoco creo en las monarquías. Y, sinceramente, estos tres apátridas, que cual hippies mochileros se cruzaron medio planeta conocido, persiguiendo a una estrella fugaz para hacer Historia… No sé… Qué quiere que le diga. Sólo se me ocurre preguntarles con qué se colocaron aquél día.

De cualquier modo, le envío esta misiva a las tierras laponas en las que se oculta (otro motivo de sospecha) para proponerle algo. ¿Por qué no se queda en casa este año, aparca su trineo ‘espídico’ y no reparte ni un solo regalo?

Mis fantasmas me han hablado estos días de la posibilidad de regalar otras cosas, que gracias a usted y a gente como usted, muchos han olvidado. Después de mucho pensarlo, he decidido arriesgarme a empañar la condición de mi personaje en este cuento que compartimos para pedirle, por favor, que dimita de su cargo.

Le haría un gran favor a la Humanidad. Piénselo fríamente. Sería una gran revolución. Y positiva. En vez de esperar sus inútiles y costoso regalos, la gente quizá se decidiese a regalarse cosas que llenan el alma y no vacían los bolsillos. Y no solo una vez a la año…

No las voy a escribir aquí, ya le digo, porque perdería mi reputación. Pero usted ya me entiende y sabe a qué me refiero.

Eso sí, espero que esto quede entre nosotros.

Con el deseo de que mi petición sea oída, y esperando fervientemente el día de la Navidad para ver si surtió efecto, le saluda atentamente.

Mr. Scruch.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo! Envío ni voto a favor de su dimisión. Aunque, ¿qué será de los elfos? tendrán representante sindical?

winagreta garbo dijo...

completamente a favor de la dimisón de ese impresentable.
¡viva Mamá Noelia!

la tía winagre dijo...

siempre me han gustado más los burros que los renos...

dr. watsón dijo...

Noel es infinitament more elegante que esos mágicos reyes...

dr. winegar dijo...

y more generous...

Phranet dijo...

¿Y qué culpa tiene San Nicolás de cumplir con nuestros "deseos materialistas"? ¿Y qué culpa tiene de que sólo nos acordemos de él por Navidad? ¿No estaremos proyectando nuestra mísera conciencia egoísta sobre el mensajero de nuestras ilusiones? ¿Le pedirías lo mismo al genio de la lámpara? Mejor, cambiemos San Nicolás y los Reyes Magos por el Genio de la Lámpara Mágica. ¿Cambiarían las cosas? Ya te lo digo yo: No.

Eso sí, la ilusión de un niño no merece ser defraudada por la racionalidad de los mayores. Lo siento, pero por esta vez no apoyo tu propuesta. Es lo que tiene la paternidad.

Saludos y mucha felicidad.

Rocío Mendoza dijo...

Querido Phranet, sólo hice este post para removerte los adentros y que volvieras a comentar en este humilde espacio. ;-)
Lo logré. Saludos y, eso sí, mucha felicidad!

P.D.-Será que yo no sé lo que es la m/paternidad y me salen estas scruchadas.

Phranet dijo...

Ya te digo que lo has conseguido. Que no te comente no quiere decir que no te siga ;) Lo dicho, saludos y mucha felicidad.

Feroz dijo...

A mi, es que todo lo que suena a rey (sea mago o campechano) me da un poco de tiricia, la verdad.
Pero es que la otra opción... Bueno, vaya, que tampoco.
¿y si lo dejamos en un "feliz año"?

Ozeico dijo...

La verdad, a mi nunca me ha gustado que me obliguen a nada, y si es a regalar ya, ni te cuento. Prefiero ver algo que sé que le gustará a alguien y comprarselo cuanod me apetezca. Por otro lado, Noel se podría afeitar y pelar, adelgazar un poco, pero no por moda, sino por salud... cuantos años tendrá? no tiene ninguna afección por el sobrepeso?... no se... Yo prefiero ir a "Nicolson" a por alguna cosita que me guste para mi pi del alma. Por cierto, me ha tocado la devolución en la lotería... alguien se viene de cañas?? jajajaj besos a todos, y.. que todos tengamos paz, amor y la compañia de los nuestros muuuchos años

dr. winagre dijo...

pásese ud. por aquí:

http://www.youtube.com/watch?v=clOCFKak1_c


es una opinión muy parecida a la suya, sólo que con menos estilo...

Rocío Mendoza dijo...

Sí, cuando yo oía gomaespuma me partí de risa con esa carta... la conocía... y siempre que la oigo vuelvo a reírme igual... pero la verdad es que no la tenía en mente cuando escribí la entrada! A mí me parece que lo de los gomaespuma es una genialidad.

fmop dijo...

Este tipo y los tres de los camellos son agentes comerciales de las grandes superficies y las franquicias jugueteras.