domingo, 28 de diciembre de 2008

Listas tontas

Antes del comienzo de un nuevo año, existe la extraña tendencia de realizar listas de buenos propósitos a llevar a cabo para, de algún modo, mejorar como persona y dar lustre a la vida propia. 

Yo llevo años infinitos haciendo listas tontas de intenciones idem que nunca pasaron de ser más que eso. 

Este año, para no volver a sentirme tonta al final del año, al ver que no cumplí con mi lista, cambio de tercio. 

Hablaré menos sobre lo que voy a hacer y actuaré más.  


A ver si, al menos en esto, 2009 también es dos mil nuevo. 

2 comentarios:

Feroz dijo...

El error está en conservar las listas... ¡esas listas se tiran a la basura pasado reyes!

Iván dijo...

Tal vez el problema de las listas es que sólo se quedan en el papel y no damos el paso para decidir.

Me parece muy atinado lo que Saramago plantea en su libro "El Cuento de la Isla Desconocida" y de ahí concluyo.

Las decisiones que se tomen, no son buenas ni malas, son eso, decisiones y ellas son las que marcarán tu vida y la de los que te rodean.

Bajo esta premisa, lo que debemos dejar claro, es la responsabilidad de nuestras decisiones; pero sobre todo, es mejor dar el paso que quedarnos en la ya tan trillada frase "qué hubiera pasado"

Gracias amiga, espero algún día dar el brinco al gran charco y poder intercambiar ideas y pensamientos contigo.

Feliz 2009