martes, 11 de noviembre de 2008

Sosa cáustica

En mi centro trabajo hay una coletilla extraña que se repite con cierta frecuencia en boca de varios. "¿Eres feliz?", te asaltan sin avisar para obligarte a mentir.

Hoy entraron a la sala donde trabajamos. Con una sonrisa y sin mala intención manifiesta se dirigió uno de los compañeros a los que trabajamos en una salita apartada: "Hola chicos, ¿sois felices?".

Respuesta Mendoza: "Sí, pero a mí me faltan las perdices..."

Siempre pensé que este blog debería haberse llamado 'Sosa cáustica'.

Quizá esté a tiempo de cambiarle el nombre.
Porque lo que es el tono no hay quien me lo cambie.

5 comentarios:

Bomarzo dijo...

Cosas de la burbuja...

Feroz dijo...

supongo que mi respuesta sería distinta 5 minutos antes de entrar a trabajar que cinco minutos después.

Mariquilla Sinembargo dijo...

¿Cáustica? A veces ¿Sosa? Nunca, querida Mendo ;-).

María Ruiz dijo...

Por deformación profesional, suelo recordar titulares que han escrito y dicho otros y que ponen palabras perfectas a cosas que yo no sé decir. A la pregunta de tu compañero, te respondo con un titular que leí en tu periódico: "El que es permanentemente feliz, es gilipollas". A mí me sirve al menos una vez a la semana.

Flanagan coincide dijo...

Salero cáutico, quizá?