viernes, 7 de noviembre de 2008

Redes y jureles


Hay redes neurolaes, redes invisibles tejidas a base de sentimientos, redes cibernéticas, informáticas, económicas, políticas, inhalámbricas y hasta sociales. Y cómo no, las de pescar.

El hombre no entiende su existencia sin enredarse para compartir. Sea de la manera que sea.

Hoy existe un furor extraño por pertenecer a una red social en internet, por ejemplo.

Enredamos, enredamos, enredamos para hacer crecer, crecer y crecer este tipo de redes hasta que acabamos pareciendo todos una 'orgía' de jureles felices y bien apretaditos que ya no son capaces de ver otra cosa más que a ellos mismos.

De repente, este jurel (o sea yo) se ha dado cuenta de que prefiere ser un tiburón.

Todo este rollo es sólo para decir que, a pesar de que me quedo fuera de onda, desafasada o demodé, me dispongo a abandonar Facebook. Y sin ni tan siquiera haber llegado a probar Twiter. Tendrá muchas contraindicaciones la cosa. Mis amigos seguro que saben explicármelas en los comentarios de allá abajo.

Pero es que yo siempre he preferido nadar...

P.D.: Al 'desactivar', me pregunta Facebook que por qué lo hago. Yo he pinchado en el botoncito de 'otras razones'. Pero me pedía que detallase más en un apartado de comentarios. Y lo he hecho, sí. Así: "¿Y a ti qué te importa, cotilla?" Y ha valido.

2 comentarios:

Flanagan Cousteau dijo...

Tú lo que eres es un delfín muy lindo que nada entre mucho besugo, mucho jurel y mucho piraaaattta!

Paco dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Rocío.Después del verano entré en Facebook impulsado por un grupo de amigos que me recriminaban el hecho de ser el único que no estaba dentro.Todo el rollo macabeo de "fulanita o fulanito quiere ser tu amigo" me pareció volver al patio del colegio y una pérdida de tiempo.Me decían mis amigos de mi ciudad "así estamos en contacto". Les respondí."a mí lo que me gusta es quedar con vosotros y tomarnos unas cervezas o unos vinos cara a cara y no cada uno desde su casa", y me dí de baja, no sin antes responder a la preguntita de marras
de porqué me daba de baja.