jueves, 27 de noviembre de 2008

Preguntas y respuestas

La respuesta nunca es la respuesta. Lo que realmente importa es el misterio. Si buscas el misterio y no la respuesta, siempre estarás buscando. Nunca he visto a alguien que realmente haya encontrado la respuesta. –piensa que la ha encontrado, y entonces para de pensar. Pero, la tarea es buscar el misterio, evocar el misterio, plantar un jardín donde crezcan extrañas plantas y los misterios florezcan. La necesidad del misterio es más grande que la necesidad de una respuesta.

Ken Kesey


Mi deformación profesional me empuja a preguntar siempre demasiado. Lo sé. Habrá que corregirse.


P.D.: Gracias Raez.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Monstruos y palabras

Llego tarde. Como habitualmente. Pero no quería dejar de participar en la inciativa. La pornografía infantil es el tema.
Yo, que me dedico a contarle a la gente lo que pueden llegar a hacer las personas cuando sacan lo peor de sí mismas... O sea, yo que soy redactor de sucesos y tribunales en un periódico local, he tenido la triste oportunidad de verle la cara a más de uno de esos.

Los he visto en cuerpos y almas de profesores, ilustres funcionarios, adolescentes estúpidos, perfectos maridos e hijos intachablemente estudiosos. La maldad humana no conoce de condición.

Por supuesto, también he oído atrocidades de sus bocas sucias. Pero me quedo con una entre todas para dejar claro, desde esta humilde plataforma, la monstruosidad de esos cerebros malditos. Dijo: "Si no los viera en fotos y vídeos en el ordenador, los violaría en la calle".

Como si para que él lo viese no hubiese tenido que hacerlo otro.

No se me ocurrió otra cosa que contar para provocar la más enérgica repulsa.


domingo, 23 de noviembre de 2008

No es domingo, es sábado

El cacharro este dice que es domingo. Pero no, para mí es sábado aún. Noche, para más señas.

En mi club privado hoy toca Fito.



A veces pienso que es el único que sabe trasncribir en verso lo que a veces pienso...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Drogas y adictas


Hay quien me ha preguntado alguna vez, con inocente descaro, qué droga consumo para mantener esta actividad. La virtual y la real. La física y la mental. Se preguntan qué es eso que me mantiene despierta por las madrugadas y, a la vez, cumplidora trabajadora por las mañanas. Que me sujeta las piernas a deshora en un lugar que a ‘mi deber’ no le gusta y me acuna cuando necesito soñar, que no dormir.


Y sí, ahora lo confieso: yo me drogo.


Consumo sentimientos en grandes cantidades. Nunca falta en esa cajita cerrada que pocos conocen. No soporto el síndrome de abstinencia que puede llegar a provocar su ausencia. Cuando los recupero, en soledad, en privado, mi corazón bombea con fuerza y juega con las redes neuronales de mi cerebro hasta hacerme ver cosas que no son reales, puras fantasías. Alucinaciones, más bien.

Cuando la realidad me agota y necesito evasión recurro a la matemática mágica de los pentagramas. La música, la gran droga, se cuela por todos los poros de mi piel ávida de sensaciones. Con ella me teletransporto a lugares que nunca vi, me veo en escenarios que nunca protagonicé; escucho la historia que me cuenta alguien que nunca conocí y asiento para hacerla completamente mía. Por su puesto, provoca en mí gestos epilépticos que otros llaman bailar…
Tengo varios camellos fieles (otros no tanto) que me la suministran para que yo la consuma cuando la necesite. En grandes cantidades o en pequeñas dosis… Tiene el mismo efecto. Y aunque dicen que mezclar es malo, si la revuelves con la anterior, el cóctel es explosivo.


También tonteo con las palabras. Esas sí que me ponen. En este terreno, yo solo ‘pico’ de vez en cuando. Otros grandes ‘yonkis’ de este extraño estupefaciente me tientan con su maravilloso universo para que yo caiga en él y me pierda definitivamente… Pero con las palabras que consumo, las que me regalan y las de fabricación casera propia, tengo suficiente.


Pero ninguna de las anteriores me sacia. De vez en cuando, cuando necesito más y más, me 'chuto' sin contemplaciones con una mirada, con un gesto de cariño que alojo en el recuerdo, con la adrenalina de lo desconocido y el flechazo de lo prohibido, con la risa y el llanto, el abrazo y la partida, el reto y la entrega… Y con ese olor… De personas y de casas y de calles y rincones… Con una llamada, con una ilusión, con la esperanza... Hasta con el amor.


Yo me drogo de vida, con todo lo que ello significa... Y espero pasar mucho tiempo absolutamente colocada.


Haré todo lo posible para no sufrir ese maldito síndrome de abstinencia que algún día intentó acabar conmigo.

lunes, 17 de noviembre de 2008

¿Por qué?

¿Por qué esta foto de Putin de Paton, un fotógrafo de Time, se merece el World Press Foto en la categoría de retratos?

Espero que algún maestro de las 'arretratauras', como diría Ramón L. Pérez, me lo explique allá abajo...

Las paredes hablan (I)


"No soy la mujer de tu vida porque soy la mujer de la mía"


Visto en una pared del Zenete.

Visto y oído (II)

Formas de ubicar el hogar.
Declaración:

-Yo estoy instalado definitivamente en esta ciudad porque aquí está mi biblioteca. No pienso volver a empaquetarla más.

Alberto Manguel

Visto y oído (I)

-¿Por qué merece la pena vivir?

-Porque el plan B tiene muy mala pinta.

Ray Loriga

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Malos tiempos para la lírica

Luis García Montero regresa a este nuestro blog.
Antes hablé de él por el título de su último libro. Ahora, nueve meses después, vuelve a hacerme escribir. Por avatares del destino periodístico, me ha tocado informar de su condena por injuriar a un colega y su exilio voluntario de la Universidad de Granada sine die.

Yo no voy a opinar de si hizo bien o mal jurídicamente. Que podría, pero no me apetece.

Pero ya que él me robó el título del blog, voy a utilizar sus palabras para decir lo que pienso.


"Maestros de verdad
son los que hacen posible que las aulas se llenen
de rosales helados, de ciudades
y hogueras minuciosas,
para que las preguntas
tengan sabor a espina, olor de tren
o de papel quemado.
Maestros de verdad,
no sé si con un libro,
con una discusión o con un beso".


'Universidad'. Vista Cansada. Febrero 2008
Hay profesores que llenan aulas y otros ganan duelos en los banquillos...

Conclusiones de un día

Grandes mentiras de la 'fraseología':

- A quien madruga Dios le ayuda. El mío debió quedarse dormido.

- El trabajo dignifica al hombre. Y lo envilece y lo embrutece y...

- La energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Mentira, también se acumula.

- La verdad os hará libres. Yo me quedo con aquello de que ''todo lo que digas puede ser utilizado en tu contra''.

- Ama a tu prójimo como a ti mismo. Mejor lo dejamos.

- El hombre es bueno por naturaleza. Sí, y la mujer es gilipollas y va y se lo cree...

- ¡Yes, we can! Sólo si te dejan, ingenuo.


Eso sí, hay una que nunca falla: "Mañana será otro día".

martes, 11 de noviembre de 2008

Sosa cáustica

En mi centro trabajo hay una coletilla extraña que se repite con cierta frecuencia en boca de varios. "¿Eres feliz?", te asaltan sin avisar para obligarte a mentir.

Hoy entraron a la sala donde trabajamos. Con una sonrisa y sin mala intención manifiesta se dirigió uno de los compañeros a los que trabajamos en una salita apartada: "Hola chicos, ¿sois felices?".

Respuesta Mendoza: "Sí, pero a mí me faltan las perdices..."

Siempre pensé que este blog debería haberse llamado 'Sosa cáustica'.

Quizá esté a tiempo de cambiarle el nombre.
Porque lo que es el tono no hay quien me lo cambie.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Coplillas flamencas (I)

Anoche soñé contigo
fue como un cuento de hadas
yo era el príncipe del cuento
y tú la reina encantada

Yo te besaba tu boca
y tú mi pelo acariciabas
y las estrellas del cielo
de felicidad lloraban
Cuando yo me desperté
Y vi que tú me faltabas
Quise quedarme dormío
pero el sol no me debajaba

Por la madrugá
por la madrugá
tu pecho de seda
es pa' mí la mar

Y tú me besas la boca
y tú me muerdes los labios
y me ruegas y me lloras
y tu vida es un agravio
y qué culpa tengo yo
si no yo puedo remediarlo
que te quiera, es imposible,
porque yo
en mi corazón
no mando

mi novia se llama estrella
y tiene un firmamento
solito pa' ella...

sábado, 8 de noviembre de 2008

Que maten al publicista (II)

Mi acritud con respecto a algunos anuncios que dije en otra entrada que iría exponiendo aquí no cesa.

Este caso va de radio.

Se trata de una cuña en la que habla un tío que dice estar muy estresado con su vida y está cansado para todo. Hasta para follar. (¿esto es un taco?)

Y ha encontrado el remedio perfecto en un frasco que se llama Energisil.

Tiene una voz que me hace imaginarlo insulso, enclenque y con horchata en las venas. Uno de esos que creen que 'sexapeal' es el título de una porno y que la pasión es aquello tan malo que le pasó a Cristo.

El caso es que para repugnarme el oído va y grita con tonito pegajoso en la cuña de radio:

-"Oye, churri. Perpárate esta noche que me he tomao un Energisil".

Tal cual. Lo juro.

Para colmo, una voz de travestorro que parece ser que corresponde a la churri aprueba:

-"Ese es mi Paaaaacoooo".

Quizá no he sabido describirlo bien, en toda su dimensión. Pero si lo oyen... Pa-te-ti-co, que diría Tamara la mala.

Yo no sé si la gente comprará más el Energisil gracias a este anuncio. A mí me dan ganas de ir a la farmacia. Sí. Pero para comprarme un antidepresivo.

El periodismo de cafetería




Yo suelo presentarme como una periodista especializada en sucesos y tribunales.


Pero lo que realmente me gusta es ejercer el periodismo de cafetería. Y no porque sean la mejor fuente de información en áreas como la mía (los sucedidos, como yo les llamo). No.


A mí no me gusta desayunar en casa, en zapatillas y sola, leyendo el periódico. A mí lo que me enchufa para el resto del día es bajar al bar para desayunar mientras miro cómo lo leen otros.


Si se trata del diario que yo trabajo, lo prefiero. Y no por defecto de vanidad, sino porque al controlar de antemano lo que se ha cocinado el día anterior en la redacción puedo ver sin demasiado descaro la reacción de la gente frente a las noticias. Si se paran, si se leen todo el texto, si escudriñan las fotos, sin pasan la página con desdén, si ni siquiera la ven... Es más, cuando se da el caso de que comentan en voz alta con el camarero o el resto de presentes el tema, mi placer está servido junto a mi tostá de tomate y el café con leche. Para mí, es todo un ejercicio de periodismo.


En esas estaba la otra mañana, cuando un jovenzuelo vino a sacarme de mi sopor de las 9.30 horas de la madrugada.


Se sentó alterado en la barra (la mejor parte de un bar, dicho sea de paso).
-¿Has terminado con el periódico?, preguntaba al último cliente que dejaba caer la enésima gota de aceite sobre el papel tintado. Acto seguido, explicó a los fieles del bar el motivo de su excitación.

Dixit:
"Ayer me encontré una carabana del copón bendito en la carretera pa Motril. Qué pasada. Yo pensaba que había un accidente o algo así. Cuando llegué a casa me enchufé directamente al IDEAL.ES para ver qué había pasado. Pensé que esta gente seguro que había 'colgado' algo..."


Mi lagrimilla estaba asomando al ver que existía gente más allá de Asegra Beach que confiaba en que nosostros nos esforzaríamos por actualizar la última hora de la actualidad, cuando de repente el chavalote logró hacerse con el periódico y se puso a buscar la crónica de lo sucedido. Dijo entonces: "Vi que era por la cantidad de gente que fue al concierto de Extremoduro..." , añadió mientras se zambullía en la crónica completa en el periódico, que se bebió al mismo ritmo que el café. Mi lagrimilla de emoción entonces se convirtió en goterón de agradecimiento.


Ya sabía lo que había pasado puntualmente. Pero quería leer un texto completo con detalles de lo ocurrido, y de paso la experiencia personal del redactor que lo vivió.


Cuando salí me acordé inevitablemente de esa frase tan repetida con tanta autoridad por los que entienden: "Los usuarios de nuestro medio en internet no leen luego nuestro periódico".


Primero pensé que 'vivan las excepciones' como aquel chaval. Luego le di vueltas a la posibilidad de que las estadísticas hechas a base de encuentas pueden equivocarse.

Será así o no. Los estudios sesudos sobre el asunto pueden encontrarlo en miles de web, blogs, etc. especializados. Yo me quedo con otra idea: Menos mal que siempre hay alguien que manda a tomar por culo las estadísticas con un gesto real para arreglarte el día.



P.D.: Eso sí, en Graná la gente hace cola para leer el periódico en el bar. Pero comprarlo ya es otra cosa...

Qué es un blog

Una compañera de trabajo vino a preguntarme el otro día.

-Oye, Mendo. ¿Qué es un blog? Me refiero... ¿Podrías definírmelo en pocas palabras? Lo necesito para un reportaje que hago.

Abrí los ojos sin acertar a darle una definición mientras mi cerebro bullía. Pero mi cara finalmente tornó a gesto de pez abisal despistado y solté un brillante: "Ummmm... No sé." Por dentro pensaba que eso mismo llevaba yo preguntándome algún tiempo.

Al otro lado de la sala, el gurú Pilpil dijo: "Es una herramienta de publicación en internet. Y con ella cada uno hace lo que quiere".

Después de haber descubierto mi poco gusto por las 'redes sociales en internet', me reconforta recordar esa explicación. Una herramienta para publicar libremente. Nada más.

Espero que no venga otra vez mi amiga a preguntarme: ¿Por qué? en vez de ¿Qué...? porque si no, la liamos.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Redes y jureles


Hay redes neurolaes, redes invisibles tejidas a base de sentimientos, redes cibernéticas, informáticas, económicas, políticas, inhalámbricas y hasta sociales. Y cómo no, las de pescar.

El hombre no entiende su existencia sin enredarse para compartir. Sea de la manera que sea.

Hoy existe un furor extraño por pertenecer a una red social en internet, por ejemplo.

Enredamos, enredamos, enredamos para hacer crecer, crecer y crecer este tipo de redes hasta que acabamos pareciendo todos una 'orgía' de jureles felices y bien apretaditos que ya no son capaces de ver otra cosa más que a ellos mismos.

De repente, este jurel (o sea yo) se ha dado cuenta de que prefiere ser un tiburón.

Todo este rollo es sólo para decir que, a pesar de que me quedo fuera de onda, desafasada o demodé, me dispongo a abandonar Facebook. Y sin ni tan siquiera haber llegado a probar Twiter. Tendrá muchas contraindicaciones la cosa. Mis amigos seguro que saben explicármelas en los comentarios de allá abajo.

Pero es que yo siempre he preferido nadar...

P.D.: Al 'desactivar', me pregunta Facebook que por qué lo hago. Yo he pinchado en el botoncito de 'otras razones'. Pero me pedía que detallase más en un apartado de comentarios. Y lo he hecho, sí. Así: "¿Y a ti qué te importa, cotilla?" Y ha valido.

martes, 4 de noviembre de 2008

La otra carrera judicial


No era la primera vez que la veía.

Su personaje lo tenía archivado tiempo ha. Ya la había visto acurrucada en un portal tiritando. Pidiéndome tabaco en algún bar. Mostrándome los dientes que ya ha perdido mientras me ayudaba a aparcar el coche a cambio de la voluntá. Dándose de hostias más puras que duras con algún rival callejero. O corriendo apresurada hacia quiénsabedonde

Hoy la vi saliendo del juzgado de guardia.

Enfrascada en algún lío de tipo leve, había logrado deshacerse de él y salía triunfante por la puerta de entrada del edificio ante la mirada acostumbrada de los guardias civiles dedicados a ‘escanearte’.


Ataviada con un abrigo más negro y castigado que las espaldas de Kunta Kinte, con el pelo recogido en una coleta rebelde y abrazada a un bolso de dudosa procedencia, se despedía con desdentada alegría y brazo en alto del grupo de serios uniformados.

“¡Hasta luego a todos!”, gritó con voz pastosa. Era libre, al menos por ese día, y le merecía la pena el gesto. Una despedida de lo más normal que sin embargo chirrió al oído de los muchos presentes acostumbrados a no saludarse.


En su cabeza también retumbó extraño, pero por otras razones. Hubo un breve silencio. Y, en un momento de lucidez se dio cuenta de que le había traicionado el subconsciente:

-“¡Qué digo hasta luego! ¡Hasta nunca, joder!”

Inevitablemente, la entrada del edificio que atesora menos risas de la ciudad se convirtió en una sonora carcajada entonada al unísono por los grises que habitualmente andamos por allí.

En un día triste, frío y húmedo con las neveras vacías, a mí me hizo sentir bien. Por eso espero no volver a verla.
P.D.: La ilustración es de Drooker

lunes, 3 de noviembre de 2008

Juego de palabras

Pareja
Gritos
Camisola

Sorpresa
Contradicción
Atracción
Corazón
Pensamiento
Prima
Obeso
Disfruto
Tanganas

Sonreír
Hermanos
Cabello
Asentir

y

Amargura

Las palabras dicen una cosa u otra, según las mires. ¿Juegan?

P.S.: Payasa no vale!