domingo, 20 de julio de 2008

No es un mito


Siempre me he preguntado por qué, pero puedo constatarlo una vez más: A la gente le encanta mirar las obras.

8 comentarios:

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

La mirada es una indagación.

Phranet dijo...

A la gente le gusta mirar lo que los demás no quieren que vean.

El Gato dijo...

En el fondo todo el mundo tiene un bricoman en su interior, aunque el de algunos sea muy pequeñito. Todavía nos maravilla que seamos capaces de contruir algo con sentido de la nada (o un simple cúmulo de materiales desparramados sin nada que ver unos con los otros) Si te causa sorpresa a tí, en el siglo XXI, imaginate el primer mono antepasado nuestro que con una piedra y un palo se hizo un hacha. Se tuvo que quedar flipado el mismo... Por cierto, cuando miro los 'ñuses' de las cuevas de Altamira me da por pensar que no hemos avanzado mucho en todo este tiempo, pero eso es otra historia...

Isabel dijo...

Si, las obras tienen algo, cuando yo trabajaba en obra (snif, que tiempos aquellos), mi jefe de obra, cuando quería pensar, se iba de la caseta y se ponía a mirar la obra de lejos y el encargado comparaba la obra con un niño pequeño al que había que tratar con esmero. No se si te pasa, pero mirar a alguien haciendo cosas siempre relaja, como mirar coser, mirar a la peluquera... siempre digo que con todo lo que hemos avanzado en tecnología y materiales, las obras se siguen haciendo de manera artesanal, con la fuerza de las manos, ladrillo sobre ladrillo, removiendo la tierra... será eso lo que nos gusta tanto mirar.

Víctor dijo...

Nótese a los personajes que observan, ¡son los mismos en todas las obras!. A ti que te gusta reflexionar sobre mujeres y hombres, no se te habrá escapado el detalle...

A mi también me gusta mirar las obras, lo confieso, y te daré el motivo para que tengas una respuesta -una de las muchas que habrá- a tu pregunta: me interesa saber cómo se hacen las cosas que nos rodean. ¿Que por qué? No lo sé, pura curiosidad por el mundo...

María Ruiz dijo...

En mi penúltima visita a Madrid descubrí una forma de sacarle provecho o un algo constructivo a la pasión de la gente por mirar obras. En un mercado que se estaba rehabilitando, pusieron unos agujeritos, a muchas alturas, con unos prismáticos. La gente veía el proyecto de cómo quedaría al finalizar las obras el mercado, como era antes... y, como publicidad entre unas imágenes y otras, una campaña para comer más fruta y verdura con dibujos animados. Me encantó, je je, estuve allí unos minutos con cara de tonta. bsos guapa

clau-claudio dijo...

¿Y por qué va a ser una obra lo que hay al otro lado de la valla?
Quizá fuera una playa nudista, una zona de aterrizaje de Ovnis, la presentación de Cristiano Ronaldo, el lugar donde se enterró a Hoffa, o -estimado gato- uno de esos raros bichos que NO, digo NO, insisto NO, llevan dentro un 'bricoman'.

De hecho, ya no queda dinero para obras.

Rocío Mendoza dijo...

Ofú Claudio cómo te pones!! Puedes imaginar todo lo que quieras, pero lo que había detrás eran las obras de una nueva línea de metro.
Fdo: La realista.