sábado, 28 de junio de 2008

Lo que no puedo explicar


Vi a Eva la Yerbabuena bailando una nana por soleá que le cantaba Miguel Poveda en los jardines del Generalife. Mi compañera Lucía Rivas -la fotógrafa que más veces me ha sorprendido- captó este momento de sentimiento expresado en cada pliege del rostro y el cuerpo de los protagonistas con su cámara. Fue la foto de portada del periódico del sábado. No podía ser otra.

En ese preciso instante, que yo capté con mi cámara personal, mi amiga y compañera Ángeles Peñalver me comentaba bajito... "La Eva dice que en ese momento que le canta Poveda al oído se quiere morir..."

Yo, para entonces, ya había teletransportado mi alma hacía un buen rato al escenario para dejarla bailar al son de la voz limpia y profunda de Miguel... Y allí me quedé para el resto del espectáculo.

Ángeles hizo la crónica para IDEAL. Y yo, que guardo este espacio para ahuyentar las historias para no dormir que habitualmente me emplean en el periódico, quería escribir aquí lo que vi y sentí en esa noche fresca que me permitió alimentar el alma para todo un mes.

Pero, después de varios intentos, me he dado cuenta de que no puedo.

Como en el amor y la magia, no todo se puede explicar.

Y aquí dejo un ejemplo de cómo suena el cantaor. Que como dice Peñalver en su crónica... Supo a poco.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eva la Yerbabuena, Miguel Poveda y los Jardines del Generalife...y yo aquí...envidia, sana y mucha...

Suertuda!!

Besos Mil
Ana

Alboreá dijo...

Aquí firma otra envidiosa enamorada del arte y del flamenco que encontró esta foto por casualidad.

GRACIAS