lunes, 30 de junio de 2008

La perspectiva deseada


No veo el día en el que sólo vea esto durante toooooooooodo el día.

8 comentarios:

francisco dijo...

Fijar la vista en un sólo objeto puede provocar trastornos oculares. Fijar el deseo en un sólo objeto puede arruinar la realidad.

Feroz dijo...

Para evitar trastornos oculares, ocasionalmente, variar la dirección de la vista hacia la pajita del mojito para no metertela en el ojo al beber.
Para no arruinar la realidad, parar al quinto mojito.

Rocío Mendoza dijo...

Ya es tarde francisco... No sé si te has fijado que el blog se llama Vista Canstada. El trastorno es de hace tiempo y sobre lo de la realidad... mejor me callo.
Saludos.
Y Feroz, me parto de risa con tu comentario.

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

Prueba a mirar con el corazón.

Rocío Mendoza dijo...

Ese es precisamente el trastorno, que miro con el corazón.

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

Entonces no será tu vista la que está cansada ¿lo será tu corazón?

Rocío Mendoza dijo...

Puede ser... Pero 'Corazón cansado' sonaba demasiado cursi para un blog que a veces es demasiado ácido.

francisco dijo...

El corazon nunca se cansa aunque haya momentos que parezca que ya no puede más. En cuanto a lo de cursi recuerdo aquellos versos de Pessoa que dicen (traducción libre):

Todas las cartas de amor son
cursis.
No serían cartas de amor
si no fuesen cursis.
También en mi tiempo yo escribí cartas de amor,
como las demás,
cursis.

Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
cursis.

Pero, al fin,
sólo las criaturas que nunca escribieron
cartas de amor
son las que son
cursis.

Ojalá volviera al tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
cursis.

La verdad es que hoy
son mis recuerdos
de esas cartas de amor
los que son
cursis.