domingo, 25 de mayo de 2008

Locura y pensamiento


‘No deje que la mente le vuelva loco’ es el título de uno de la nueva serie de artículos sobre psicología que publica El País Semanal los domingos.


No suelo reproducir en este espacio textos ajenos. Pero me dejó patidifusa el escrito. Encontré demasiadas respuestas al leerlo.


Las dejo aquí por dos razones: para no olvidarlas una vez que la revista acabe en el contenedor de reciclaje y por si le sirve a alguien que lea este espacio.

A saber:


  • Dejemos claro que la mente no es la mala de la película, sino nuestro inquisidor afán por pensarlo todo. Somos lo que pensamos. Y sin darnos cuenta, creamos lo que creemos.

  • Pensar no es un acto gratuito. Necesita de una inversión energética y, a la vez, genera más energía. El pensar genera estados internos (nos demos cuenta o no) y dichos estados generan una vibración personal que va más allá de nosotros. La captamos en los demás, así como somos captados.

  • El mayor privilegio y la peor pesadilla de nuestra mente es su capacidad de hacer representaciones de todo y luego moverlas por el tiempo como si fuéramos directores de nuestra propia película. Esa maravilla a la que llamamos imaginación puede convertirse de repente en el túnel del terror.

  • La mera preocupación por lo que va a ocurrir se graba en el cerebro con la misma intensidad que un recuerdo negativo real.

  • Si queremos crecer, cambiar y explorar, si queremos dejar de hacer cosas que no funcionan, hay que dejar de ser memoria para ser creadores.

  • Ya. Pare. No le dé más vueltas a la cabeza en espiral. Acabará obsesionándose y angustiándose. Debe tener algo claro: pensar no es fácil. A hacerlo bien también se aprende.


Qué equivocada estaba. Yo creía que para caer en la locura sólo hacía falta dejar de pensar.

4 comentarios:

francisco dijo...

Presentan a la mente como un ente metido en una burbuja sin contaminación externa.

"Somos lo que pensamos". Menuda barbaridad. ¿Y si me pienso el hombre más listo del planeta lo soy?

"creamos lo que creemos" y en lo que nos hacen creer.

Mejor me detengo aquí.

Somos seres llenos de contradicciones, precisamente, porque pocas veces podemos hacer lo que pensamos.

Anónimo dijo...

Gracias por el post Rocío, es muy interesante. Estoy básicamente de acuerdo con lo que dice, pienso que la felicidad es, fundamentalmente, una actitud ante la vida, y por ello un acto de voluntad. Sólo así se explica que haya gente que sea infeliz teniéndolo todo, y otra gente que viva feliz pese a estar rodeada de dificultades.

Mi duda es la siguiente: ¿es enteramente libre la actitud de cada persona, o está condicionada por su base física? Por ejemplo: si una persona tiene un exceso de testosterona en su cuerpo por razones puramente fisiológicas, ¿podría evitar voluntariamente tener pensamientos agresivos?. Víctor

Rocío Mendoza dijo...

No tengo ni idea Víctor. No sé si la testosterona tiene algo que ver. Yo tengo pensamientos agresivos, a veces. Pero procuro no hacerles caso. Supongo que es algo humano. Y para Paco, es evidente que las afirmaciones tan contundentes como "somos lo que pensamos" hay que relativizarlas. Sin embargo, sí conozco a gente que proyecta un no se qué debido a su forma de pensar. Ejemplo, hay gente que es 'objetivamente fea' pero proyecta algo extraño (sus pensamientos positivos) que la hacen atractiva... Y al contrario. Es un ejemplo tonto, pero un ejemplo.

Mariposa dijo...

Genial lo que pusiste...
despues de todoel pensamiento es la mejor virtud del hombre y a la vez el peor castigo.
El pensar puede traernos grandes cosas, como puede hacer sufrir mas de la cuenta.
Yo creo en la frase "somos lo que pensamos", pero tampoco debemos verla tan literalmente. El ejemplo que diste es muy bueno, yo puedo darte otro: cuando uno quiere ser mejor en algo, en los estudios por ejemplo, lo primero es querer serlo y pensar que puedes serlo, si no partes por ello, por mas que te esfuerces no lo lograras; peor por otro lado el solo pensarlo tampoco hara que lo logres.
La felicidad es un equilibrio, entre nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra sociedad.

En fin, me despido.
Muy buen blog, ojala te puedas pasar por el mio.
ByE!!