miércoles, 5 de marzo de 2008

El periodismo televisivo y las condenas

Una pieza de telediario a mediodía sobre un crimen más.
Una voz en off aporta los datos clave del suceso, mientras en la pantalla se suceden imágenes del lugar donde tuvo lugar.
Frase 1.- El homicida mató a su madre en casa.
Frase 2.- Sufre una enfermedad mental.
Frase 3.- Hace diez años ya mató a su padre.
Frase 4.- En la actualidad, un juez le había prohibido acercarse a su familia por haber protagonizado episodios anteriores de violencia.
Cambia la imagen y aparece en pantalla una vecina de la víctima y del homicida que realiza unas declaraciones.
Frase de la vecina: “Nadie podía esperar que esto ocurriese”.

¿? ¿? ¿?

Conclusión: Este tipo de periodismo televisivo me repatea los huevos (ovarios, en este caso).

Ayer por la tarde, cuando acudí a informarme de un crimen, recordé en vivo y en directo la condena que tienen los compañeros de televisión con la imagen. Da igual lo que diga el personaje de turno, si es verdad o mentira, si es coherente o sencillamente ridículo. Si alguien está dispuesto a hablar a cámara, cosa harto complicada cuando hay sangre de por medio, sale. Diga lo que diga, salvo escándalos palpables. Y a las pruebas me remito.

La foto es de EFE.

3 comentarios:

Antonio dijo...

No he entendido nada de la entrada.. vamos, puedo intuirlo, peeeeero..

Paco dijo...

Pues yo lo entiendo, lo comparto y lo lamento...
¡Buen post, compi!

Flanagan corporativo. dijo...

Cristalino, mendo, cristalino. Yo tampoco me lo podía esperar.