domingo, 27 de enero de 2008

La lejanía y la relatividad

Pe Leona vivió hace unos días una escena carne de Vista Cansada, de esas que su autora busca aquí y allá.

Ella lo ha compartido con su comunidad. Yo quiero compartir lo suyo con mi otra minicomunidad. Como de agrandar círculos se trata esto de los blogs... pues aquí lo reproduzco.

Dixit:
Caminaba, (como desgraciadamente casi siempre) con prisas, por las estrechas calles de mi viejo barrio.

Llevaba de la mano a mi hijo de 3 años.

-Mamá ¿Dónde está África?
-Uff. Muy lejos
-. No, no (oimos una voz a nuestra espalda)

Nos volvimos. Un chaval negro, flaco y altísimo con un cartapacio de CDs en la mano nos miraba y sonreía.
Golpeándose el pecho a la altura del corazón dijo: "No está tan lejos".
Mi hijo lo entendió a la primera.Yo me estremecí.


Podríamos pensar muchas cosas al respecto. Vista Cansada sacó esta conclusión: La lejanía significa mucho más que kilómetros. Las distancias tienen más que ver con la mente y la mentalidad. Tiene más que ver con la elección de abrazar como propio lo que hay más allá de nuestras narices o ignorarlo para, de ese modo, intentar ser felices con nuestro pequeño y cómodo mundo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

OK. El Pil Pil dice: La distancia es mental.