lunes, 16 de julio de 2007

Mejor tuerta


Nunca tuve vocación de Ana Frank. Siempre preferí tener un interlocutor al que poder ver la expresión del rostro mientras mi incontinencia verbal hace de las suyas, a sincerarme con un diario mudo y discreto. De chica, durante años, mi sufrida hermana siempre fue la ‘afortunada’ a la que martilleaba las meninges con mis cuentos.

Hoy, las cosas han cambiado. Los interlocutores existen, pero la red me atrapó. Así que dejo aquí, en esto que los entendidos llaman bitácora, escenas reales, historias vividas que me conmovieron, sorprendieron, invitaron a la reflexión o, sencillamente, me deprimieron. Por eso guipo sólo con un ojo, para no cansar demasiado al otro de tanta realidad. Mirada muy de cerca, agota.

Esto no es un blog sobre periodismo, pero está hecho por una persona que es periodista. Ya escribo noticias todos los días en el diario en el que trabajo. Así que aquí dejaré mi otra forma de contar las cosas, donde las normas las pongo yo.

Definitivamente, tras años ejerciendo la resistencia activa, sucumbo a la blogosfera.

7 comentarios:

yo misma dijo...

Cómo me gusta ese ojo!!!!!!
llevo meses, puede que hasta más de un año, escuchandote decir que vas a hacer esto. Me alegra espiarte desde mi ojo bueno. ya sabes que al derecho no le gusta mi nuevo trabajo y está dando la lata. Te seguiré de cerca

Rocío Mendoza dijo...

Cuídate el ojo... Que me tienes que espiar bien... ;-)

Boabdil dijo...

Ese peaso de ojaso moro!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Hola, soy la de las meninges rotas, pero debo decir, que no era solo a mí, sino a toda la familia, desde pequeñita fue una gran comunicadora, nuestra madre siempre decía que sería locutora o algo así, porque no paraba de hablar.
A mi me cogía antes de dormir y en la oscuridad de la noche hablábamos, hasta que yo me quedaba dormida y me volvía a despertar de un grito ¡pero ya te has dormido! Yo soy así, nunca he tenido insomnio, ni si quiera el día antes de selectividad.
Pero ella no, ella tiene energía para parar un tren, y se nota en todo lo que dice, hace o escribe.
Ánimo con este blog, me gusta mucho como escribes, y yo también me estoy animando a dejar comentarios, porque hasta ahora, nunca lo había hecho en otros que leo. Un besote.
Isabel

Rocío Mendoza dijo...

Es cierto... Siempre tuve envidia de tu facilidad para dormirte en un microsegundo. Seguiré escribiendo si os gusta. Así sigo sin callarme, pero dejo libertad para que escojáis los momentos en los que me queráis 'eschuchar'. Je!

Rocío Mendoza dijo...

Se me olvidaba algo... ¿Isabel? ¡¡¡¡¡¿Ya te has dormido?!!!!! (sólo quería recordarte lo bien que siempre escribiste...)

Comunicación organizacional dijo...

Mira Rocio que tus líneas causan adicción, llevo dos días ingresando a tu sitio y no me canso de leerte; puedo decirte que en tus palabras encuentro, además de un placer enorme por narrar hechos; la enorme necesidad de fotografíar la realidad a través de las palabras.

Gracias por dejar en este curioso adicto a tus palabras la posibilidad de ver a través de ese hermoso ojo color esmeralda la realidad que retratas a tu paso.

Espero en verdad que algún día esa mirada retrate algún fragmento de la realidad de mi México lindo.