lunes, 23 de julio de 2007

-Are you english? -No, I'm a fucking spanish, imbécil

La noche era de luna preñada. Pero tampoco era necesario protegerse de la luz. A pesar tal evidencia, él estaba allí con su gorra de yanqui bien calada. Miraba despistado a la carta, casi con desprecio. Inútil para elegir algo que no fuese una hamburguesa, le dijo algo a un camarero tan atento que le salía joroba. Y llegó el plato deseado mientras yo, a una distancia prudencial, había devorado innumerables lonchas de jamón serrano.

Era una de las especialidades de la casa. El camarero, que me consta no se caracteriza por su amabilidad, le sonrió complaciente mostrándole el manjar. Era una forma de preparar el calamar. El camarero siguió con sus tareas restaurante adentro. Mientras el yanqui, nervioso, miraba el plato con cara de asco. Volvió a llamar al acicalado joven, que regresó solícito. Entonces, el americano desplegó su ininteligible verbo (inglés con gachas en la boca, o sea, yanqui) ante la expresión de interrogación del servicial. Se marchó y regresó con su jefe.

Tras varios intentos de aplicar el idioma universal (el indio), se aclararon. El americano solitario descargó todo el desprecio, enfado y prepotencia que nunca debe tener un turista hacia la gente del país que visita, por muy llena de billetes que tenga la cartera. Su enfado se correspondía con un supuesto error: había pedido “fish” y no “sea-food”. “And this is not fish, it’s sea-food”, repetía a gritos.

Pescado, en inglés, es una palabra que por poco que se hable este idioma, se entiende… Pero el manejo del camarero no dio para matices. De nuevo encorvados, jefe y camarero se llevaron el “sea-food” para traerle algo de pescado, de seguro, menos sabroso.

Mientras se me atragantaba la loncha de jamón, me preguntaba: “Si el camarero está obligado a distinguir matices en el idioma, si la diferencia entre “fish” y “sea-food” es fácil con conocer un poco el inglés… ¿Por qué demonios no se mira un diccionario rápido el yanqui y hace un esfuerzo por comunicarse en el país que visita? Además… La carta es visual, cada plato viene acompañado de una foto para sólo tener que señalar con el dedo… ¿Lo hace por fastidiar? ¿Para demostrar quien manda?”

Cuando el americano logró su objetivo (un cambio que, de seguro, le saldría gratis), miró alrededor mientras murmuraba… “Fucking spanish...”, o lo que es lo mismo… “Jodidos españoles...”. En un instante se topó con mi mirada, por no llamarla lanzallamas. Mi aspecto engaña. Ojos claros, pecas hasta agotar y pelo más rojo que el fuego le llevaron a error. Se había percatado de mi curiosidad por su ‘gran problema’ con el camarero… Y buscó un momento de complicidad para preguntarme con una sonrisa que no tuvo con quien le servía: “Are you english?”, me dijo. Respuesta: “No, I’m a fucking spanish, imbécil”.

P.D.: Vale que vivimos del turismo en gran medida, pero la educación de los visitantes debería estar acreditado en el mismo pasaporte. Tenemos dignidad. Digo yo…

6 comentarios:

Phranet dijo...

Correctísima respuesta, yo no lo hubiera hecho mejor. La única pega es que el jodido maleducado inglés se fue sin saber el significado de imbécil.

Aldo dijo...

Creo que todo se remite a un problema de discriminación que aún existe en el mundo...en todos los países. Obvio que no defiendo a los yanquis...pero como habitante de un país vecino me doy cuenta que la gran mayoría de ellos hacen un esfuerzo por comunicarse en español con los mexicanos, cosa que la verdad nosotros no hacemos, porque basta visitar cualquier ciudad de la frontera sur de EUA y todo mundo nos habla español, hasta los más gabachos.
Cuando tuve la oportunidad de viajar a España, una tarde, en Madrid, una persona que se me acercó a pedir unas monedas (un indigente obvio) no dejó de gritarme indio ingorante durante casi media hora...por mi acento latinoamericano...
Supongo que de todo hay en el mundo no???

Rocío Mendoza. Periodista dijo...

Sí, Aldo, la discriminación y las mentes estrechas... Ese es el problema de este mundo. No todos los yanquis serán como este... por supuesto. Pero era un ejemplo que a menudo veo en la clase turista de desprecio hacia el vecino al que consideran inferior. Si hubiese sido italiano, hubiese tenido mi misma respuesta. Besos desde la jodida España. ;-)

Luis dijo...

Un amigo mexicano visitó hace unos meses Francia, realizó un esfuerzo importante por comunicarse en el idioma, un Francés agradeció el hecho y lo ayudó. Sólo basta ser menos soberbio y más respetuoso; dijo un caudillo de mi país: El respeto al derecho ajeno, es la paz...

Comunicación organizacional dijo...

Rocío:

Terrible experiencia, yo viví algo parecido en Roma, estaba en un tour y a la hora de la comida compartimos mesa un alemán y su hija, además de dos parejas de norteamericanos; el trato del alemán fue maravilloso, pero no así el de una de las parejas estadounidenses quienes asumiendo que mi conocimiento del idioma inglés era nulo se dedicaron a hablar pestes de los inmigrantes mexicanos, afortunadamente sé que en este mundo todos necesitamos de todos y como dicen en mi tierra "A palabras necias, oídos sordos".

El absurdo sentimiento de superioridad de algunos norteamericanos los hace personas poco gratas en muchos países, me percaté de eso en Europa.

Es cierto que la falta de humildad nos hace cometer abusos, pero no debemos escudarnos en una falsa idea de ser superiores, porque sin duda, siempre habrá alguien que nos tenga que enseñar algo, por pequeño que éste sea, incluso, nos pueden enseñar que la cortesia y en la educación son cosas que no se compran.

Rocío Mendoza dijo...

Todos los días me recuerdo: "Siempre hay algo que aprender de alguien"
Gracias Iván.